Tribu para el Jomskulin’
La que esto escribe es una declarada homeschooler-wannabe. Así es, llevo más de 4 meses fuera del closet
baaahhh! mi hijo tiene sólo 3 años, simplemente no va a ninguna escuela, se queda conmigo en casa *insertar aquí mueca de indignación y ceja levantada, alternada con una expresión de “pobrecito niño”*.
Ha sido una idea que ronda mi corazón incluso desde antes de que Abner naciera y diversas circunstancias nos llevaron a escolarizar por un corto periodo de tiempo -unos cuantos meses- en agradables y bastante caras escuelitas Montessori.
Pero llegó el momento -siempre llega- de poder lograr el sueño, paso a paso, venciendo el miedo, las circunstancias, pero definitivamente de la mano de Dios.
Y estamos contentos, en primer lugar de no escolarizar en lo absoluto, de disfrutarnos, de conocernos, de no correr a ningún lado, pues todo está en casa.
Nuestros motivos son diversos, amplios, profundos. Tanto que aún no los descubro todos…pero no hay prisas, tendremos todos los años que se puedan por delante.
¿Hasta dónde llegaremos? No tengo idea. Mi oración es que Dios haga mi fe extensa, sencilla. Lo comentaba en mi facebook: Fe en Dios, en nosotros como padres, en Abner como hijo -de paso le pido a Dios que ensanche no mi paciencia, sino la de mi hijo!!!-.
Educar en casa, es tan variado como cada familia que decide hacerlo: con un currículum, sin él, con una fe en Dios, sin ella y te arriesgas a ser acusado de hippie, fundamentalista o loco. Y por eso es tan necesaria la tribu.
La tribu que se forma primero en casa, con papá. Papá es tan vital, tanto que me atrevo a compararlo con papel para lograr una lactancia exitosa: Papá nos sostendrá en muchos sentidos: emocional, económico, físico. Papá nos nutrirá con su enorme riqueza, nos defenderá si fuera necesario.
Luego está la tribu fuera…y es a esa tribu a la que quiero agradecer hoy. Tengo mi tribu virtual, gente a la que tal vez nunca conozca en persona, pero que me inspira y me anima a diario.
Y ahora tengo el privilegio de una tribu real. Parejas que educan en casa desde hace años y parejas que están en el camino de decidirlo. ¿Lo mejor de todo? Que son amigos desde hace un buen tiempo, que hemos transitado los caminos de la fe juntos. Algunos nos conocemos desde la universidad y estuvimos en nuestras respectivas bodas o nacimientos de xilpayates. Con ellos compartimos ahora el sueño de educar en casa.
Definitivamente soy privilegiada…MUCHAS GRACIAS DIOS!!!
P.D. Nota aclaratoria. Me referiré a la educación en casa como Jomskulin’ pues será mi concepto abarcador de quienes usan un curriculum o no. Así no nos metemos en líos de Homeschoolers o Unschoolers =)

agosto 10, 2011 a 1:54 am
Simplemente me encantó y como te dije ayer…qué padre!!! Suerte amiga…!!! Los quiero mucho…
agosto 10, 2011 a 8:25 pm
y yo te quiero a ti Karlita! Gracias
agosto 10, 2011 a 5:38 pm
Orale…que valientes!!!!…ojala todo salga bien. Se me hace un poco complicado para familias en los que los 2 trabajamos, por lo que yo no la había considerado.
Ojala nos puedas ir comentando como les va y sobre todo a mi me causa un poco de ruido la socialización de los niños que solo conviven con sus padres y no con otros niños.
Saludos y que Dios les ayude en esta nueva etapa.
agosto 10, 2011 a 8:28 pm
Traeré noticias Abel! definitivamente, la socialización es uno de los primeras preocupaciones que surgen. La convivencia con otros niños ocurre en muchos otros ámbitos: iglesia, deporte, artes…you name it!
agosto 10, 2011 a 10:09 pm
Esos ámbitos son como he conocido de mamas que llevan a sus hijos como su “recreo”
Enhorabuena y se que tendras mucho exito.
agosto 11, 2011 a 2:59 pm
Nat, muchas gracias!!! Te mando un enorme abrazo
agosto 15, 2011 a 2:44 pm
Gracias Tania por pasar por mi blog.
Ya viste que hablé del tema de la socializacion, todo queda en el mito.
Te deseo muchos éxitos y que este sea el primer paso de un camino lleno de aprendizaje en familia.
agosto 15, 2011 a 8:12 pm
Gracias bella…deseo lo mismo para ti. Lo mejor está por llegar!!! Feliz regreso a clases